A comer pan duro … para hablar mejor

9 de Enero de 2015 por Maribel Carrasco

¿Qué hago para que mi hijo deje de comer triturado?
Los niños que antes comen sólido pronuncian mejor.

¿Sabías que estimular la musculatura orofacial es fundamental para el desarrollo del habla de los niños?
Muchas veces se nos olvida que si podemos hablar es porque la musculatura de nuestra boca tiene la fuerza, la velocidad y la precisión correctas para la articulación de los sonidos del habla. Y esto no es nada fácil.
Muchas personas llegan a ser adultas sin tener un buen tono muscular en labios, mejillas y lengua, lo que hace que su habla sea muchas veces ininteligible. Este problema se suele conocer comúnmente como pereza articulatoria. También es ésta muchas veces la causa de que un niño no pronuncie bien.

Y es que tener buenas habilidades articulatorias requiere de mucha destreza que se consigue con años de entrenamiento inconsciente.
Dicho entrenamiento es inconsciente porque no es necesario ir al gimnasio para entrenar, ni existen deportes que desarrollen la musculatura orofacial, pero sí que la ejercitamos haciendo multitud de actividades en nuestro día a día, por ejemplo, masticar, reír, besar, ...

Hay muchas personas para las que dichas actividades cotidianas no son suficientes para adquirir un tono muscular orofacial adecuado, por lo que necesitarán un entrenamiento extra con el logopeda.


Como padres, podemos y debemos plantearnos la estimulación de la musculatura oral de nuestros hijos.
Aquí voy a hablar de lo más importante: Hazle masticar, y cuanto más duro sea lo que mastique, mejor será para la musculatura. Por ejemplo, hazle bocadillos de Nocilla con pan duro (del que se queda como chicle). La Nocilla, o cualquier otra cosa que le encante, le motivará a masticar.


Los niños deben comer sólido lo antes posible.
El primer requisito, casi indispensable, es eliminar de la dieta los alimentos triturados lo antes posible.

A partir del primer año de vida de un niño con desarrollo normal ya se debe empezar a introducir alimentos sólidos, por ejemplo, trozos de pan que el niño mordisquee. La idea es que la musculatura del niño vaya acostumbrándose.

Con 2 años, la mayoría de niños ya son capaces de comer comidas sólidas completas.


Los niños se malacostumbran.
Si no se inicia la estimulación de la musculatura oral desde muy pequeño, luego será difícil la adaptación, porque masticar le costará mucho esfuerzo físico.

Si un niño se acostumbra a no masticar, su musculatura no va a estar preparada para comer una comida sólida completa, porque se va a cansar. Es normal que los padres sientan frustración porque su hijo no come, y acaben triturándole la comida. El niño no va a desarrollar la fuerza y resistencia muscular necesaria si no mastica. De este modo, el problema se asemeja al pez que se muerde la cola.

En muchos casos, eliminar de la dieta los alimentos triturados no es nada fácil para los padres, que no consiguen que sus hijos coman sólido.


Si tu hijo tiene 3 años y aún no come sólido, aquí te damos una pautas que te pueden ayudar:
A los 3 años un niño ya ha tenido el tiempo suficiente de malacostubrarse a no hacer esfuerzo para comer, por lo que también es posible que rechace cualquier alimento sólido. Necesita ir cogiendo fuerza muscular, y al principio debe ser a través de algo muy motivante para el niño. Primero hazle masticar cosas que le encanten.

Como todo en la vida, no podemos empezar la casa por el tejado. Hay que ir poquito a poco. El niño que rechaza masticar no va a empezar de la noche a la mañana a masticar una comida completa.

- En estos casos utilizaremos pan de molde con Nocilla, que suele funcionar muy bien. A los niños les encanta, y lo más probable será que por la crema de chocolate sí hagan el esfuerzo. Puede sustituirse por cualquier cosa que le encante y que le motive a masticar.

- OJO: Las galletas no valen como alimento sólido, pues el niño sólo tiene que morder y luego se deshacen en la boca. Morder no es lo mismo que masticar.

- Poquito a poco le introduciremos en las comidas alimentos sin triturar de masticación fácil, como patatas o arroz. Podemos combinarlo con migajas de atún o pescado.

Recuerda que al principio no debemos someterlo a un sobreesfuerzo, y menos si no es con un alimento que lo vuelva loco. Más tarde podremos introducir otros alimentos que requieren mayor fuerza en la masticación.


Si el problema persiste, lo mejor es consultar con un profesional.
- Un psicólogo puede ayudarte a cambiar conductas de tu hijo, en este caso, a empezar a tolerar los alimentos sólidos.
- Un logopeda puede ayudarte a estimular la musculatura orofacial de tu hijo mediante otras técnicas. No hay tiempo que perder mientras conseguimos que coma sólido.




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